30 diciembre 2005

 

De tolerantes y tolerados.

Pues si, el año nuevo se presenta interesante. Una de las razones es la nueva ley anti-tabaco. Esta ley ha levantado ampollas en más de uno. Dicen que si coarta libertades, que cómo se va a trabajar sin el cigarrito, que si ocasionará pérdidas, que si se permite patatín, pero no se permite patatán...

Vaya por delante que durante años me ha gustado disfrutar de un buen puro despúes de una comida copiosa, y en tardes de invierno me ha encantado el ritual de cargar una buena pipa, prepararla amorosamente, apretar sin ahogar el tabaco dentro de la cazoleta con el atacador, usar una larga cerilla de madera para encenderlo y luego con deleite, mantenerla en marcha sin asfixiarse, sólo manteniendola en la comisura de los labios sin chuparla, sin soplar. Reconozco que una buena pipa con una copa de whiskey escocés de calidad o con un buen brandy envejecido en roble es algo fantástico.

También he de decir que he distinguido sin problemas el vicio o el hábito del placer ocasional. Jamás he sido fumador habitual, no he fumado cigarrillos apenas sólo (como decía) puros y en pipa. Yo he fumado sólo cuando estaba en compañia de fumadores (y por tanto no molestaba a nadie) o bien cuando estaba en un lugar solitario, bien ventilado y donde los olores no se acumulasen. Como debo cuidar mis cuerdas vocales hace ya tiempo que no fumo nada en absoluto y, sinceramente, no lo echo de menos.

Pues miren, señores, a lo que iba: A mi me parece perfecto que la gente fume, me parece genial que saturen sus pulmones de humo de papel, tabaco, amoniaco y demás añadidos. Además, me parece estupendo que durante sus jornadas laborales se envuelvan en ese penetrante olor y en esas nubes azuladas que impiden la visión.

No me parece ni perfecto, ni genial, ni estupendo sin embargo, es que en la mesa de al lado un no fumador tenga que respirar el aire viciado por culpa del fumador.

Hagamos la prueba, vayamos a una oficina donde haya un compañero fumando y ni cortos ni perezosos quitémonos un calcetín y comencemos a cortarnos (sin cuidado de donde caigan) las uñas de los pies... veremos si son pacientes y tolerantes con nosotros.

Si esto les parece una cochinada, mejor no comento otros posibles actos relacionados con gases y olores. ¿Creen que les llamaran la atención por su falta de higiene o entenderán que es su cuerpo y por tanto tienen derecho a hacer lo que quieran con él?

Hoy en día resulta habitual ponerse las mejores galas para ir a una cena romántica (y luego lo que se tercie), y volver a casa con la ropa echada a perder por el olor adherido, dado que en la mesa de al lado una pareja no quería degustar sus alimentos, sino sólo nutrirse. (¿Sabían que el tabaco anula el funcionamiento correcto de las papilas gustativas y los receptores del olfato? Será por eso que el olor del tabaco no les molesta ni lo notan los fumadores)

Diran ustedes que para eso están las zonas de no fumadores.... yo les hablo precisamente de situaciones que suceden en la zona de no fumadores. Si no hay una separación física entre fumadores y no fumadores no hay diferencia real, a menos que haya aparatos de extracción de humos muy potentes (más caros que una pared, por cierto)

¿Los fumadores tienen derecho a fumar? Claro que si, pero la libertad del vecino acaba donde empieza la mía y viceversa. Si inventasen un cigarrillo que no atufase al resto del mundo sería genial, pero mientras tanto si hemos de compartir el aire que respiramos no me lo ensucien, por favor.

Recuerdo un caso donde un conocido comentaba que en su oficina fumaban sólo dentro de un espacio especial. Cuando la puerta se abría para que alguien entrara o saliera, el tufo recorría el edificio. Si se hubiese tratado de los aseos habrían removido cielo y tierra para que reparasen el problema, añadido extractores o incluso saneado tuberías.... y eso que la gente no se pasa el día defecando, sino sólo lo hace de vez en cuando.

¿Por qué les resulta tan dificil de entender a los fumadores que llevamos 500 años aguantando el olor que desprende su vicio, las enfermedades que producen, el dolor de ojos por el humo y otros "pequeños inconvenientes" y que ya está bien?

Y eso que yo no soy tan radical como una amiga, que proponía vender el tabaco sólo a los poseedores de un carnet de fumador.... que les excluyera de ciertas prestaciones en la seguridad social relacionadas con las enfermedades cardiorespiratorios provocadas por el tabaco.

Lo que me faltaba por oir es que se nos acusa a los no fumadores de intolerantes con los fumadores... Qué tolerantes son los fumadores, que nos dejan respirar el humo de sus cigarrillos sin cobrarnos nada, pero que no nos preguntan si queremos respirarlo o no.

Ah, por si les preguntan, que sepan que comparar el humo del cigarrillo con el de los vehículos a motor es una pura demagogia.

Comments:
Genial.

Un saludo.
 
carnet de fumadores para asi quitarles prestaciones en la seguridad social....

Carnet de bebedores y borrachos, para quitarles prsetaciones en la seguridad social. Carnet de trabajadores imprudentes para quitarles prestaciones en la seguridad social. Carnet de malos conductores que se saltan todas las normas de trafico a la torera (seguro que tu tambien sobrepasas el limite de velocidad) para quitarle prestaciones en la seguridad social...
 
Muchísimas gracias por la aportación, estimado anonymous.... lamento que no hayas leído que yo no proponía ese carnet. Sólo pido que NO me hagan fumar si no quiero.

El caso es que no sé por qué, estoy pensando en un niño que discute en el recreo y que siempre dice "y tu más" y es que siempre pesan más los pecados de los demás que los tuyos propios.... bueno, quizá si sé por qué me lo recuerda.
 
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